Había una vez una casa en el barrio Palomar en la calle    Diego Lamas en la altura del 7,en esta casa no vivía nadie.

Un día con mis amigos estábamos jugando a la topa. Nos escondimos en el fondo, sentimos un ruido dentro de la casa y nos asustamos, salimos corriendo todos estábamos asustados, movimos y miramos por la ventana. No había nadie y seguimos jugando.

Al otro día fuimos a ver las ventanas estaban cerradas.

-Ayer las ventanas estaban abiertas y hoy están cerradas, nos dijo un amigo.

-Si, le contestamos.

Al siguiente día fuimos a ver estaban todas las ventanas abiertas y nos  empezamos a asustar.

Después de 5 días volvimos, había una persona que estaba limpiando la casa y le preguntamos:

-Se va a mudar

-Si

-¡¡No le conviene!!,le dijimos.

-¿Por qué?

-Por que todos los días veníamos y veíamos la ventana abierta y al otro día estaba cerrada.

-No, era por que venia todo los días de noche y cerraba las ventanas.

Y desde ese día no tuvimos  más miedo.

16 de octubre 2009 (Entrada Recuperada)